lunes, 30 de agosto de 2010

La lección de astronomía

Poema escrito para recuperar a una mujer, por Juan Sasturain

Un hombre giraba alrededor de
una mujer con órbita inestable.
El apogeo era cuando
conseguía tomar sol a su paso
o podía –por un rato– meterse
debajo de sus alas
a la sombra de sus ojos
al calor de sus sábanas.
El perigeo (o cualquiera fuera el
nombre técnico) era todo lo demás:
consultar el almanaque y la
tabla de mareas, rodar frío
como una bolita de vidrio
por los espacios estelares
entre corazones.

Un hombre vivía enamorado
de una mujer que lo miraba pasar
como a las nubes sobre su cabecita.
El soñaba cada noche con
eclipse de sol, cada día con
eclipse de luna,
cada vez se le movían más el
eje de rotación y el equilibrio.
Estaba enfermo de intemperie.
Hasta que un día –perdido por perdido–
se salió de órbita con un
golpe sin ley ni permiso de la física
y se dejó caer sobre ella
con la gravitación soberana
del destino.

El hombre gira perdido ahora
dentro de una mujer que
no lo reconoce del todo.
Lo busca en el cielo o sus
alrededores, pero él golpea
desde la cárcel de sus costillas,
no la deja dormir.
Convirtió la órbita
en su pulso acelerado.

Un hombre giraba alrededor
de una mujer, con órbita inestable y
sin saber de astronomía.
Hoy navega su sangre
río arriba, trepa por el pulso
y espera hacer escala
cuando llegue, instalarse
como un trompo
en su corazón, girar ahí
siempre.

jueves, 26 de agosto de 2010

Hola chuchiderecuerdossss

Cosas para acordarse cuando suena esta canción: el viejo hace asado y yo ando en bici por el patio de casa (así de chiquita era) o juego a la pelota en la terraza. El viejo juega a hacerse el Paco Ibañez. Mi mamá se rie y dice "uh uh uh qué loco que estás". Yo canto porque ya lo sé de memoria. Después salto salto salto salto en el tiempo y llego a la casa del campo de Villa Dolores, en lo de las primas... y ahí nos ven: todas las noches con las tortas fritas, el mate, el Paco (Ibañez), el espíritu de la vieja, la tranquera como prenda, chqiuitas, chicas, un poco más grandes....
Hay una bomba en tu corazón dicen unos por ahí.





Las ciudades y los signos


El hombre camina días enteros entre los árboles y las piedras. Raramente el ojo se detiene en una cosa, y es cuando la ha reconocido como el signo de otra: una huella en la arena indica el paso del tigre, un pantano anuncia una vena de agua, la flor del hibisco el fin del invierno. Todo el resto es mudo es intercambiable; árboles y piedras son solamente lo que son.

Finalmente el viaje conduce a la ciudad de Tamara. Uno se adentra en ella por calles llenas de enseñas que sobresalen de las paredes. El ojo no ve cosas sino figuras de cosas que significan otras cosas: las tenazas indican la casa del sacamuelas, el jarro la taberna, las alabardas el cuerpo de guardia, la balanza el herborista. Estatuas y escudos representan leones delfines torres estrellas: signo de que algo —quién sabe qué— tiene por signo un león o delfín o torre o estrella. Otras señales advierten sobre aquello que en un lugar está prohibido: entrar en el callejón con las carretillas, orinar detrás del quiosco, pescar con caña desde el puente, y lo que es lícito: dar de beber a las cebras, jugar a las bochas, quemar los cadáveres de los parientes. Desde la puerta de los templos se ven las estatuas de los dioses, representados cada uno con sus atributos: la cornucopia, la clepsidra, la medusa, por los cuales el fiel puede reconocerlos y dirigirles las plegarias justas. Si un edificio no tiene ninguna enseña o figura, su forma misma y el lugar que ocupa en el orden de la ciudad basta para indicar su función: el palacio real, la prisión, la casa de moneda, la escuela pitagórica, el burdel. Hasta las mercancías que los comerciantes exhiben en los mostradores valen no por sí mismas sino como signo de otras cosas: la banda bordada para la frente quiere decir elegancia, el palanquín dorado poder, los volúmenes de Averroes sapiencia, la ajorca para el tobillo voluptuosidad. La mirada recorre las calles como páginas escritas: la ciudad dice todo lo que debes pensar, te hace repetir su discurso, y mientras crees que visitas Tamara, no haces sino registrar los nombres con los cuales se define a sí misma y a todas sus partes.

Cómo es verdaderamente la ciudad bajo esta apretada envoltura de signos, qué contiene o esconde, el hombre sale de Tamara sin haberlo sabido. Afuera se extiende la tierra vacía hasta el horizonte, se abre el cielo donde corren las nubes. En la forma que el azar y el viento dan a las nubes el hombre ya esta entregado a reconocer figuras: un velero, una mano, un elefante...





Italo Calvino 

martes, 24 de agosto de 2010

Canción para la luna llena de hoy

Vi la tristeza patinando en el aceite del centro
vi el Homo-Sapiens imbecibilizarse feliz
vi un país tosiendo manchas por el asma social
vi estúpidas creyéndose hermosas
vi estúpidos fotografiándolas
vi cucarachas en los besos de la gente normal
vi dinero donde debía haber arte
vi la esperanza puesta en la ruleta (a veces rusa)
vi la miseria disfrazada de negocio industrial
vi la moral de los infames aplausos patronales
vi el engaño como himno y la bandera del fanático total
vi el arco iris destiñéndose, apagándose en los ojos de los adolescentes
vi hermosos duendecitos tristemente engrasados de ciudad 

P e r o  v i  u n  O V N I  e n  m i  a z o t e a
v i  p o r  s u e r t e  q u e  l o s  d i o s e s  a n d a n  p o r  a h í
p o r  s u e r t e  t e  v i,  r o c i n a n t e  y  r e d o m ó n … 

Vi el manantial fluyendo en las cloacas del mundo
vi mierda en caricias sociales y vi criminales gestos de placer
vi el perfume vomitivo de moscones zumba modas
vi jodas legales en los pedestales erguidos dueños del poder
vi leyes para andar con miedo a terminar en cana
vi el disparate uruguayo desvariando por ahí
vi bombachas sucias en la mente de algunos intelectuales
vi un microondas en las utopías de muchos obreros sindicales

P e r o  v i  u n  O V N I  e n  t u s  z a p a t o s
v i  p o r  s u e r t e  e n a m o r a d a s  l u n a s  d e  m á r f i l
P o r  s u e r t e  t e v i,  d u l c i n e a  d e l  p e r d ó n

Vi hadas tristes despojadas de sus varitas mágicas
vi varitas mágicas rotas a la venta en Piedras Blancas
vi pedofilia en el negocio de los niños mendigos
vi el lumpenaje orgulloso de ser burro
vi un pueblo de Pilatos lavarse y perfumarse
vi un espejo con mi rostro intoxicado de abulia en la pared
Vi una esquina llena de gnomos borrachines
vi la tercera edad despreciada y olvidada
vi el gran cuento de la civilización haciendo fuerza
vi sirenas en un mar podrido
vi hablar de fútbol como del apocalipsis
vi otra guerra mundial a la vuelta de casa
vi la competencia como educación desde el jardín de infantes
vi sexo reprimido en casi todas las costumbres de la buena educación
vi televisión como un ateo ante los ojos de dios
vi tantas drogas en la necesidad de la urbanización de la modernidad
vi perros rabiosos cagando la alfombra roja de la fama
vi sacerdotes del politeísmo de Hollywood, millonario y mafioso
vi ideologías “for sale” en las vidrieras
vi la nada en la publicidad de la amistad

P e r o  v i  u n  O V N I  e n  t u s  c a l z o n e s
v i  p o r  s u e r t e  a l g o  m á s  a l l á  d e  l a  r a z ó n
p o r  s u e r t e  t e  v i,  S a n c h o  c i e l o  g o r d i n f l ó n

Vi la obligatoria TV argentina, atacándonos, invadiéndonos
vi guerrilleros caer comprometidos con el Portones Shopping
vi la cara de infame chef de la pavada cultural
vi política en ballenas, bosques y la luna

(¡a desalambrar, a desalambrar, que la luna no es mía, ni tuya o de aquel!)

vi atorrantes luminosos y opacos altísimos jerarcas
vi telenovelas inyectadas en las venas de amas de casa yonkies
Vi la concha de la hermana del sistema menstruando
vi hongos en los genitales del gusto popular
vi la cursilería en los sentimientos más nobles
vi la simpatía demacrada tirada en los rincones
vi el dinero como una pandemia, el placer prohibido y la bazofia dentro de la ley
vi promocionar la inmundicia de la vida
vi castrar el mundo con todos los cuentos
vi el judeo-catolicismo fomentando la culpa
vi panorámicos paisajes en el WC
vi la gran fiesta inteligente suicidarse en la gente
vi esclavos felices de su condición
vi algunos jóvenes sin nada que decir
vi algunos adultos sin ganas de escuchar
y vi que de esta vida no entendemos nada

P e r o  v i  u n  O V N I  e n  t u  s o l a p a
v i  p o r  s u e r t e  e x t r a t e r r e s t r e s
v i v i e n d o  U r u g u a y
p o r  s u e r t e  t e  v i,  q u i j o t e a n d o  e n t r e  e l  m o n t ó n

vi algunos bailando el cachengue de los abombados
vi mocos negros en las fosas nasales de las grandes ciudades
vi polvos mal echados en la cama de los héroes
vi eructar putrefacción de las entrañas del planeta
vi la inocencia asustada corriendo enferma en las veredas
vi pequeñas brujas aterrorizadas de este infierno regular
vi autitos diabólicos, prepotentes, engreídos
vi minitas histéricas haciéndose desear
vi machitos dominantes temblar disimulando el miedo
vi el espanto en el alma del desastre general…

y vi puertas cerrárseme en la cara por decir lo que vi:
vi que la esperanza es invisible
y vi que en todo lo invisible… hay esperanza…
…vi bichitos y niños ingenuos… transparentes… hermosos


invisibilizaciones - latabaré

lunes, 23 de agosto de 2010

m e  s i g u e n  g u s t a n d o  l a s  h i s t o r i a s  d e 
a m o r   . .









y dan unas ganas de encontrarse así - ahí


(esta película maldita me sigue partiendo el alma en mil quinientos pedazos)

viernes, 20 de agosto de 2010

miércoles, 18 de agosto de 2010

Mensajes privados por facebook

- en algún momento tendría que contar mis aventuras  de bicicletera principiante -


Mensaje de MK :

Hola!!
te vi...te vi? ibas en bici gris x 27...riendo, con una mochi roja, eras vos? si eras vos me re gusto esa imagen...ja!
saludoooos!